ESPAÑOL
La hospitalidad empieza antes del primer plato. A veces, con una sencilla pregunta.
Poner la mesa significa preparar un espacio para alguien. Un plato, un vaso, una silla que se acerca: gestos tan familiares que pueden pasar inadvertidos. Sin embargo, ya contienen una idea de bienvenida.
Una mesa interesante no tiene que ser perfecta. Puede tener platos distintos, una servilleta de lino gastada o una rama del jardín. Lo importante es que los objetos permitan sentirse cómodo, mirarse y pasar el pan sin ceremonia.
«Ti va?» es una pequeña expresión a la que merece la pena prestar atención. «Ti va un po’ di pane?», ¿te apetece un poco de pan?, ofrece algo y deja espacio para elegir. Aprender una lengua también consiste en reconocer esos matices: lo que se dice y el espacio que queda para responder.
